
Redacción
La Guardia Civil de la Comandancia de Almería ha intervenido 1.256 prendas deportivas presuntamente falsificadas durante las inspecciones realizadas en los puestos de venta ambulante instalados en el recinto ferial de Adra.
Las actuaciones se desarrollaron durante las fiestas patronales, celebradas entre los días 5 y 10 de septiembre, y han dado lugar a la investigación de dos personas por su presunta participación en un delito contra la propiedad industrial.
El dispositivo fue llevado a cabo por la Patrulla Fiscal y de Fronteras de la Guardia Civil de Almería (PAFIF), con el objetivo de detectar la comercialización de productos fraudulentos, ilegales o que vulnerasen los derechos de marcas registradas.
Prendas ocultas entre los puestos
Durante las inspecciones, los agentes localizaron una gran cantidad de artículos que se encontraban ocultos entre los puestos de venta ambulante y que presuntamente iban a ser comercializados de manera clandestina.
Los responsables no pudieron acreditar la procedencia legal de la mercancía, compuesta principalmente por prendas deportivas que reproducían distintivos de conocidas marcas.
Los artículos presentaban claros indicios de falsificación y habrían alcanzado en el mercado un valor aproximado superior a los 100.000 euros.
La Guardia Civil procedió a intervenir toda la mercancía y abrió diligencias contra dos personas como presuntas responsables de un delito contra la propiedad industrial.
Protección del comercio y los consumidores
La actuación forma parte de los controles que desarrolla el Servicio Fiscal y de Fronteras de la Guardia Civil para combatir la venta de productos falsificados y otras formas de comercio ilícito.
Estas inspecciones se realizan en puestos ambulantes, centros de distribución y recintos aduaneros para proteger los derechos de propiedad industrial, la actividad de los comercios que operan legalmente y la seguridad de los consumidores.
Los productos falsificados no suelen haber superado los controles de calidad y seguridad exigidos a los artículos originales, por lo que su comercialización puede suponer también un riesgo para quienes los adquieren.